Tus caderas orbitan sobre mi mirada
que se va de paseo por tu espalda
y trepa cada una de tus vertebras
Tus caderas, como dice un amigo,
son una enredadera complaciente,
un río asfixiante
las veo y mis manos acarician
tus cabellos
donde poso mis deseos...
¿cuántos kilómetros separan nuestros deseos?
acaso son solo mis ojos
que hablan por mi boca...
César Augusto Lares. Maracaibo.